domingo, 12 de junio de 2011

Nunca tendremos hogar

Había una vez tres cerditos

Perseguidos por el lobo feroz

Por el bosque un refugio buscaron

Una casa de dulce encontraron

Donde una bruja los recibió


Engordaron de frío y de arañas

De lluvia y de frases amargas

de sobras, de falsos mañanas

del amor en un ¿cuándo te largas?


Sin necesidad de engaños o violencia

Entraron al horno los tres

La bruja sin titubeo ni clemencia

El horno encendió sin paciencia

Aunque afuera colgaran los pies


Y el dulce olor de la esperanza

A la bruja hambrienta despertó

ya maldecía la tardanza

Y al horno cenizo corrió


He aquí que hay tres ladrillos

Hay que hacerlos un montón

Para atraer a los chiquillos

Que buscan esconderse en un rincón


Mira que horrible es esa casa

Que frío es el sol de esta ciudad

¡Ladrillos de piel y grasa!

Hemos descubierto tu farsa

Nunca tendremos hogar